La baraja francesa es una de las más utilizadas en todo el mundo para juegos de todo tipo. Los casinos actuales no podríamos ofrecer la misma experiencia a los jugadores sin ella.

Pero su fama viene también acompañada de mucho simbolismo y de un pasado no del todo claro, que hace que su historia sea a partes iguales enigmática y cautivadora.

En William Hill te ofrecemos toda la información que necesitas saber sobre la baraja de cartas francesa, desde sus orígenes hasta los juegos actualmente basados en ellos, así como qué relación, semejanzas o diferencias tiene con otras barajas como la inglesa y la española.

Historia de la Baraja Francesa

Para entender la historia de la baraja francesa, es necesario remontarse antes al desarrollo de los naipes. Se inventaron en China aproximadamente en el siglo IX. Su popularidad, no obstante, comenzó a extenderse en el siglo XI, para luego expandirse incluso hasta Egipto.

A través de comerciantes italianos, las primeras barajas de cartas llegaron de Egipto a Europa. Algo curioso es que inicialmente sus palos eran bastos, espadas, copas y oros, que se mantienen todavía en la baraja española.

En las primeras barajas cada palo contaba con 13 cartas. De ellas, 10 eran de puntos y las otras 3 eran figuras que representaban al rey, a un delegado del rey y al tercero al mando.

Las barajas de cartas de desarrollo puramente europeo se comienzan a elaborar en la Edad Media. En aquella época se planteó un cambio en los palos que consistía en intentar representar a los 4 estamentos más importantes de la sociedad en cada uno de ellos. Así tenemos a iglesia, nobleza, comerciantes y servidumbre presentes en las barajas.

Hay que entender también que los naipes no se elaboraban de forma masiva. Se creaban manualmente, lo que los hacía ser un artículo de lujo. Por tanto, solamente la aristocracia y los altos estamentos podían tener el privilegio de acceder a ellos. De hecho, el rey de Francia fue de los primeros monarcas en toda Europa en contar con una baraja.

Ya en el siglo XV se desarrolló un sistema de fabricación de naipes más rápido, mediante bloques de grabado tallados en madera. Esto permitió extender el uso de las barajas de cartas a mucha más gente. Alemania fue el país precursor de los primeros procesos de creación de cartas casi a nivel industrial.

Baraja francesa: cartas

La baraja de cartas francesa cuenta con un total de 52 naipes. Se dividen en 4 palos (picas, tréboles, corazones y diamantes). De ellos, 2 palos son de color negro y otros 2 son de color rojo.

Al mismo tiempo, cada palo cuenta con 13 cartas, de las que 9 son representadas por números y 4 por letras y figuras.

De esta forma, tenemos los números 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10, junto con las letras J, Q, K y A. Esta última (As), es la de mayor valor, aunque en muchos juegos tiene la capacidad de valer 1 punto.

¿Pero cómo llegamos a esta disposición de cartas en la baraja francesa? Realmente no se comenzó de esta forma. Antes hay que entender por qué se pasó de las copas, bastos, espadas y oros a esta simbología.

Aquí encontramos varias teorías, desde las que apuntan a que la baraja francesa viene del tarot hasta las que hablan de una adaptación de la baraja alemana.

Si seguimos esta última propuesta, vemos que en Alemania los 4 palos utilizados eran hojas, bellotas, campanas y corazones. En Francia, por tanto, se convirtieron de forma respectiva en tréboles, picas, azulejos y corazones. En ambas se mantiene este último palo.

Una teoría adicional plantea la evolución desde la baraja española o italiana hacia la simbología de la francesa.

Según esta propuesta, las copas representan el símbolo eclesiástico, que en la baraja francesa se presenta como los corazones. Los bastos y, de forma más concreta, sus hojas, seguirían un proceso de transformación para convertirse en los tréboles. Las espadas tendrían su equivalente en las picas, que representan sus puntas. Finalmente, el oro se representaría como diamantes, ambos símbolos de riqueza.

Hay más cuestiones interesantes de la baraja francesa, pionera en muchos aspectos. Por ejemplo, introduce por primera vez la figura de la reina. Se asocia la feminización de una de sus cartas a la importancia de las reinas y otras mujeres en Francia durante el siglo XV.

Otro aspecto clave es el de las letras que van asociadas a cada figura. Originalmente eran las siguientes:

• V (valet)

• D (dame)

• R (roi)

• A (As)

Aquí la transformación fue motivada por la baraja inglesa, que utilizó términos equivalentes:

• J (jack)

• Q (queen)

• K (king)

• A (As)

Símbolos de la baraja francesa

Los símbolos o figuras de la baraja francesa también han evolucionado desde sus orígenes hasta la actualidad.

De hecho, en este tipo de baraja se ha dado la peculiaridad de que se representaban personajes históricos. Es más, algunas barajas tienen el nombre de la persona que inspiró su diseño.

Por ese motivo, si nos remontamos a los orígenes de estas barajas, descubrimos que cada una cuenta con personajes históricos diferentes, dependiendo del momento en el que fueron elaboradas.

Tras la Revolución Francesa, los monarcas se convirtieron en ciudadanos corrientes, por lo que en las figuras se veía a filósofos e importantes hombres ilustres de la época, mientras que para las damas se escogía la representación de virtudes como lo son la justicia o la prudencia.

También hay alternativas de barajas en las que las figuras se sustituían directamente por otros símbolos como las estaciones del año o los cuatro elementos.

Sin embargo, llegó la época napoleónica y también influyó en la creación de cartas. Las figuras reales volvieron a estar presentes en las barajas, junto a personas importantes del ejército, que ocupaban la posición de valets.

Ya en el siglo XIX, novelas como "Los tres mosqueteros" causaron un gran impacto en el diseño de estas barajas, algo que puede verse en muchas de las propuestas gráficas que tenemos disponibles hoy en día.

Rey de corazones en la baraja francesa

Por tanto, en la actualidad es posible relacionar las figuras de la baraja francesa con algunos personajes históricos, dependiendo tanto del palo como de la carta en cuestión.

El rey de corazones, por ejemplo, es comúnmente identificado como Carlomagno, famoso emperador romano que vivió entre el siglo XVIII y el XIX.

Sota de la baraja francesa

Como se ha visto por su evolución histórica, la sota ha tenido un fuerte vínculo con personajes célebres sobre todo del ejército. Por tanto, en cada palo representa a los siguientes:

Sota de corazones: Étienne de Vignolles, militar francés que combatió junto con Juana de Arco.

Sota de diamantes: Héctor, combatiente en la guerra de Troya.

Sota de picas: Ogier de Danemarche, príncipe danés que también participó en batallas junto a Carlomagno.

Sota de tréboles: Lancelot, caballero de la Mesa Redonda.

La J en la baraja francesa

El hecho de que veamos ya estandarizada la J en la baraja francesa es la consecuencia de un proceso complejo y bastante extenso en el tiempo.

Como hemos visto anteriormente, la sota estaba representada por la V (valet), vinculada siempre a figuras de aristócratas y/o del ejército.

Cuando la baraja de cartas llegó a Inglaterra se mantuvo esta identificación en las figuras, sin embargo por su idioma la sota era identificada bajo la denominación "knave". Para su distinción con la figura del rey (K) se comenzó a representar como Kn, pero esta diferenciación seguía sin evitar algunas confusiones.

Por tanto, poco a poco se comenzó a identificar con la J (jack), de manera que al final se quedó como estándar para distinguirla perfectamente de la carta del rey.

Actualmente la J en la bajara francesa se ha consolidado como una de las figuras de cada palo. Pese a que se considera la de menor valor, la puntuación que otorga muchas veces coincide con la de la reina o el rey y suele ser de 10 puntos.

Orden de baraja francesa

La baraja francesa cuenta con 52 cartas. La primera de todas es considerada el As. Sin embargo, no siempre es así en valor. En muchos juegos es la carta más importante de toda la baraja y, por tanto, la que más puntos otorga.

Hay juegos en los que incluso se permite elegir entre la puntuación más baja y la más alta, como sucede por ejemplo en el blackjack online.

Tras esta carta tenemos los números, cuyo valor suele ser coincidente con cada uno: 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10.

Las figuras vienen a continuación. En la mayoría de casos las figuras tienen la misma puntuación, pero en cualquier comparativa entre varios rivales del juego, se respeta la importancia de cada carta que, de menor a mayor es sota, dama y rey.

Una curiosidad importante de estas cartas es que en la bajara inglesa sí se incluyen comodines o Joker, pero no así en la baraja francesa, al menos en sus orígenes más puristas. Hoy en día sí encontramos comodines en algunas de estas barajas y, de hecho, se aprovechan en muchos juegos.

Otro dato interesante es que esta ordenación de las figuras y de los números no se ha limitado a las cartas, sino que podemos verla también en otros juegos que se basan en esta simbología como es el caso de muchas tragaperras online, donde los números ocupan las posiciones inferiores y las figuras ofrecen mayor valor de premio, al menos en lo que se refiere a combinaciones ganadoras de símbolos sencillos.

Juegos con baraja francesa

Hoy en día podemos disfrutar con infinidad de juegos con baraja francesa, basados en todo tipo de reglas y que ofrecen la oportunidad de combinar estrategia y azar en partidas emocionantes. Algunos de ellos, de hecho, son juegos franceses desarrollados en el país, que han ido expandiendo su presencia a otros territorios.

Repasamos a continuación algunos de los juegos baraja francesa nombres que más se conocen entre jugadores de todo el mundo:

Blackjack: uno de los más famosos y presente en muchos casinos con distintas versiones del mismo. Se basa en el objetivo de tener más puntos que el rival mientras se piden sucesivas cartas, pero con el 21 como límite máximo. Pasarse de este número implica perder la partida. Del blackjack reglas hay muchas que seguir, pero una vez se dominan, el juego es uno de los favoritos por los jugadores aficionados a las cartas. En el casino online de William Hill encontrarás muchas de las versiones más famosas de este famoso juego de cartas.

Bridge: juego por parejas en el que se deben ganar rondas en función de bazas acordadas previamente.

Belote: propuesta que recibe el nombre de la pareja del rey y la dama del mismo palo, y que consiste en ganar por puntos a los rivales.

Canasta: juego de procedencia uruguaya en el que hay que crear grupos de cartas del mismo valor hasta jugar o descartar todas las de la mano.

Chemin de Fer: el objetivo es conseguir la mayor puntuación de 0 a 9, teniendo en cuenta únicamente el último dígito de las unidades. Es un juego clásico de los casinos franceses, pero de gran complejidad, con hasta 140 reglas que hay que aprender para dominar por completo su dinámica.

Cuadrado: juego por parejas en el que el objetivo es conseguir 4 cartas iguales cambiando las iniciales con las que hay en la mesa.

Escopa: se puede jugar con la baraja francesa, pero descartando 8, 9 y 10. De igual forma se puede jugar individualmente si hay 2 o 3 jugadores o en parejas si hay 4 personas. El objetivo es capturar el máximo número de cartas para conseguir combinaciones de 15 puntos.

Rummy: juego de origen rumano que se desarrolló en una época en la que los naipes estaban prohibidos. Se aprovechaban fichas de madera en lugar de cartas, pero hoy en día se puede usar una bajara francesa sin inconveniente. El objetivo es deshacerse de las cartas creando escaleras y combinaciones del mismo valor.

La amplia variedad de juegos motiva a los jugadores a elegir muchas veces a qué destinar sus partidas, ya no solamente dentro de las opciones que ofrecen las cartas, sino también en función de si prefieren apostar en la ruleta o en slots con jackpot.

Cada uno ofrece una experiencia diferente, sin embargo, aprender cómo jugar a la ruleta puede ser más sencillo y rápido que algunas variantes de juegos con la baraja francesa. No obstante, cuando se descubre en profundidad cada uno de ellos, los jugadores coinciden en que las partidas se vuelven mucho más intensas y con todo tipo de posibilidades, lo que da lugar a experiencias inolvidables.

También hay que decir que las nuevas tecnologías han volcado sus recursos igualmente a representar juegos de naipes con el máximo realismo posible. Si bien aún no se ha alcanzado el nivel de la ruleta en vivo, cada vez podemos encontrar propuestas más inmersivas y sorprendentes, que casi nos hacen sentir como si tuviéramos en nuestras manos las cartas que nos han repartido.

Baraja francesa en póker

La baraja francesa en los juegos de casino está muy presente en el blackjack, pero junto a él podemos identificar al póker como uno de los juegos más populares que aprovechan estas cartas.

Este popular juego está muy vinculado a la tradición francesa, porque se considera que su nombre proviene precisamente del término francés "poque", evolución a su vez del alemán "pochen" y que significa "golpear".

El póker es otro de los juegos con pasado misterioso, por lo que esta es una teoría de sus orígenes, si bien hay muchísimas más. Lo que sí se tiene constancia oficial de él es que se jugaba en Nueva Orleans ya desde el año 1829.

Como hay diferentes versiones del póker, también se puede jugar con distintas barajas, entre las que se encuentra la francesa.

Se mantienen los mismos valores de las cartas, aunque algunas combinaciones pueden ser muy poderosas sin necesidad de que aparezcan figuras, como la escalera de color o un póker de números.

Palos de la baraja francesa

Los palos de la baraja francesa son cuatro:

Tréboles (Trèfles)

Diamantes (Carreaux)

Corazones (Cœurs)

Picas (Pics)

No existe distinción de valor entre ellos, es decir que no hay un palo que tenga mejor reconocimiento o mayor puntuación en un juego, salvo que las reglas identifiquen específicamente otra cosa.

Lo que sí es distintivo es la representación de las figuras en cada palo, que se corresponden con personajes históricos reconocidos.

Si bien esta representación ha sido modificada a lo largo de distintas épocas, ha permanecido la relación entre los más populares y la figura asociada:

Valets

• Corazones: Lahire, combatiente junto a Juana de Arco.

• Diamantes: Héctor, combatiente en la Guerra de Troya.

• Picas: Ogier el danés.

• Tréboles: Lancelot de la Mesa Redonda.

Dames

• Corazones: Judit, personaje bíblico.

• Diamantes: Raquel, personaje bíblico.

• Picas: Palas Atenea.

• Tréboles: Argine, término en anagrama de "Regina" (reina).

Rois

• Corazones: Carlomagno o Carlos VII.

• Diamantes: Julio César.

• Picas: David, héroe bíblico.

• Tréboles: Alejandro Magno.

Baraja francesa y española

La baraja francesa y la española parecen completamente diferentes, sin embargo podemos encontrar muchas equivalencias entre ellas e incluso se preserva la teoría de que la francesa deriva en parte de la española.

De hecho, en muchos juegos de naipes es posible jugar tanto con una baraja como con otra. Solo hay que identificar la equivalencia del As, los números y las figuras.

El hecho de que la bajara francesa no lleve comodines, hace aún más fácil que los juegos sean aplicables a ambas tipologías.

La relación entre palos es siempre la siguiente:

Copas - Corazones

Bastos - Tréboles

Espadas - Picas

Oro - Diamantes

Preguntas frecuentes

¿Cuántas cartas tiene la baraja francesa?

La baraja francesa tiene un total de 52 cartas, divididas en 4 palos de 13 cartas cada uno, desde el As hasta el rey, con números del 2 al 10 y 3 figuras que son sota, dama y rey.

¿Baraja francesa o inglesa?

Tenemos en naipes baraja francesa y baraja inglesa. Pueden parecer idénticas, pero lo cierto es que no lo son.

La mayor diferencia de todas la vemos en la representación de las letras, que en la actualidad para la inglesa es Jack (J), Queen (Q) y King (K), mientras que para la francesa es Valet (V), Dame (D) y Roi (R).

Además, en la baraja inglesa no se asocia de la misma manera a las figuras con personajes históricos, salvo representaciones excepcionales que así lo busquen. Por tanto, el objetivo de su diseño está centrado exclusivamente en el juego.

Algunos juegos utilizan con mayor porcentaje la baraja inglesa, como es el caso del bridge o el póker, aunque de este último también hay muchas barajas francesas que se aprovechan en las partidas.

Otro elemento diferenciador es la presencia de comodines que, por influencia americana, hoy en día son llamados Joker y representados como tal.

En cualquier caso, podemos elegir prácticamente para todos los juegos baraja francesa o inglesa indistintamente.

Si lo que buscamos es un acabado exquisito, tenemos en la baraja francesa cartas de un cuidado diseño, en algunas ocasiones con ediciones exclusivas que son sorprendentes y, al mismo tiempo, altamente valoradas por los aficionados.

Esto supone un regreso bastante sorprendente a los inicios de este tipo de cartas, que se destinaban a la aristocracia por lo caro que resultaba su producción.

Si bien hoy en día todo el mundo puede tener acceso a cartas basadas en barajas inglesas, españolas o francesas, también hay colecciones de lujo con las que las partidas disfrutan de un diseño de los naipes excepcional.